Cómo empezó todo
En 2011, David trabajaba en una gran fábrica de muebles. Producían 200 unidades diarias. Todo era rápido, estandarizado, eficiente.
Un día, un cliente llamó enfadado. El armario que había comprado no cabía en su habitación. "Las medidas están en la web", fue la respuesta estándar.
Esa misma semana, David dejó su trabajo.
La idea era simple: crear muebles pensando en personas reales, no en líneas de producción.